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Recientemente leía un libro acerca de la Literatura venezolana contemporánea, donde el autor afirmaba que no existe una Venezuela Literaria, sino, una Caracas Literaria. Y no podría estar más de acuerdo con esto.

La razón por la que estoy de acuerdo con ello es muy sencilla, la mayoría de los libros escritos hasta la fecha tienen como lugar común: Caracas. Muy pocas veces se localizan en otro punto del amplio territorio nacional. Y eso no está mal, ni bien. Solo está. Creo que los cuentos, relatos y novelas constituyen una memoria literaria valiosísima, y qué sabroso ha de ser el día mañana encontrarnos con frases, costumbres y personaje que representen la idiosincrasia del venezolano, más allá del caraqueño clase media que al parecer es tan fácil localizar en las letras de hoy en día.

El reto está en atrevernos más. Aún cuando hay una decadencia en muchos niveles (sin caer en tendencias políticas) pero sí destacando la falta de papel, la producción literaria nacional está en auge. Cada día entro a Twitter, ese espacio que se ha convertido en el mejor aliado para difundir novedades, y me encuentro con un número de autores, desde libros con grandes lanzamientos hasta primeros escritos publicados en Blogs.

Venezolanos que se han dado la tarea de contar historias, contar vivencias, contar anécdotas, dar tips, en fin. Venezolanos que llevan la cultura en su alma y deciden mostrarla al mundo. Y además, Editoriales de renombre que han apostado por la creación literaria de nuestro país.

Aquí entra en juego la empatía, conectar con otros sectores de la población para que también se enriquezcan con las letras. Una vez leí en un libro «… yo como que te he visto, yo como que te conozco» y sonreí porque me sentí identificada ¡Mira, esa canción la conozco! Y creo que así le podría pasar a un llanero, un maracucho, un oriental, y por ello, se motive a buscar nuevas novelas que de cierta forma, “lo conecten”. Y una vez que lees, no eres el mismo.

Y puede que me equivoque con esto, pero en lo que no me equivoco es en que nuestros venezolanos, y digo nuestros porque los escritores siempre los siento cercanos, hoy están haciendo un boom literario.  No, boom, no es la palabra, porque apenas suena… Pero sí va por buen camino.


Narrativa Venezolana Contemporánea – Orlando Araujo. 

Monte Ávila Editores.

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