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Este último mes el blog ha tenido una etapa de poesía que, honestamente, me encanta. A raíz de la publicación de Poemario Hallarse y Primer poemario publicado en twitter, un par de personas han compartido sus letras conmigo.

En ese sentido, Nelson Ponce a través de su cuenta en Twitter dejó un enlace a alguno de los poemas de su autoría ¡La verdad es que me gustaron mucho! Así que hoy, me tomo la libertad de compartirlos con ustedes. 

El silencio asoma del recodo
sin palabras interpela
Mudo y ciego vaga en el camino
posadero de la intemperie
baquiano de lo ausente ni pregunta
lejano solitario y triste
sobre sí mismo.

Las horas se pierden
en un reloj sin manecillas
atrapados entre rieles
las dunas de arena
el miedo aúlla su condena
es la noche de la ignorancia
que no avisa.

La noche eterna que no despierta
todo conduce al mismo destino
la brújula rota
encerrados en una caja
sin una puerta que abra
aunque no haya despedida
el día se celebra.


El rito pagano

Los miedos se atrincheran en la ignorancia
quejas vacías de torpes rencores y arrogancias
sombra desconocida que nos acosa sin identidad
falsos los ciegos caminos.
Otra vez la marginalidad
se esconde en las causas roídas
en dolores mal vividos
paridos de dilemas erróneos
los espejismos borrachos divagan
aquellos que no se creen la misma gentes.
El hilo en su fuerza tenaz palpita
La rueda gira choca contra ellos mismos
un mundo gris he inhóspito, los unos niegan a los otros
cavando su agujero negro .
hasta que la fe tenue luz despierte
Clamando en sabiduría.


Ovillos del tiempo

Somos ovillos del tiempo
apretujados en la inercia
de nuestro ser interior
un asteroide frió
una luna de otro planeta
Sombra y sed
polvo y vacío

furia latente 

espejismo moribundo e inútil
eterna búsqueda de una razón palpitante
sombra que apagas tu luz.

Enfermo dislate que
el ego del vulgo repite
en su púlpito delirante.

Varados en esquivos dilemas
Dormimos sobre el surco fiel de la ignorancia
los muros infranqueables y silentes
del eterno sediento.

Arribamos a conclusiones a medias
causas mal curadas
hoy ajenas y vacías.

Confesos de creencias engatilladas
Amarrados a conductas punitivas
Exagerados los ojos sobre ritos autos flagelantes.

Heridos por nuestros propios miedos
filosas ideas que como navajas implacables trozan
una partitura de Mozart o un cuadro de Van Gogh.

Arrodillados ante el misterio de un tótem
veneno que gobierna
la oscuridad de nuestros días

Clara y precisa se derrama la historia
eje del dolor queja y silencio.

Acerca del autor:

Nelson J. Ponce G. Nace en Caracas el 22 de Enero de 1947, desde muy joven se interesa en la poesía y en las letras, por tanto estudia periodismo en la Universidad Central de Venezuela. Es Miembro activo de la Red de Escritores del Estado Aragua y pertenece a la Soka Gakkai Internacional de Venezuela.

¡Nos leemos en la próxima entrada!

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